El yoga es un viaje de mil millas que comienza con una sola postura. Si eres nuevo en esta práctica milenaria, puede resultar intimidante ver las contorsiones de los expertos. Sin embargo, la base del yoga reside en asanas (posturas) sencillas pero poderosas.
1. Tadasana (Postura de la Montaña)
Parece simple estar de pie, pero Tadasana es la base de todas las posturas de pie. Enséña a mantener el equilibrio y a alinear la columna vertebral. Mantén los pies juntos, activa los cuádriceps y relaja los hombros.
2. Adho Mukha Svanasana (Perro boca abajo)
Quizás la postura más famosa del yoga. Estira los isquiotibiales, los hombros y la espalda. Forma una V invertida con tu cuerpo, presionando las manos firmemente contra el suelo.
3. Balasana (Postura del Niño)
Esta es tu postura de descanso. Siempre que te sientas fatigado durante una clase, puedes volver aquí. Arrodíllate, siéntate sobre tus talones y estira los brazos hacia adelante, apoyando la frente en el suelo.
4. Bhujangasana (La Cobra)
Excelente para fortalecer la espalda baja y abrir el pecho. Acuéstate boca abajo y, con las manos debajo de los hombros, levanta suavemente el pecho mirando hacia adelante.
5. Vrikshasana (El Árbol)
Mejora tu equilibrio y enfoque. Párate sobre una pierna y coloca la planta del otro pie en el interior del muslo o pantorrilla (nunca en la rodilla). Junta las manos en el pecho y respira.
Recuerda: en el yoga, no se trata de tocarte los pies, sino de lo que aprendes mientras bajas. Escucha a tu cuerpo y disfruta el proceso.
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